

Al bajar del auto la persona queda entre la puerta y el delincuente. Como éste tiene apuro por abandonar el lugar, puede empujarla hacia adentro y terminar llevándosela junto con él.

Al bajar del vehículo la persona se aparta del delincuente, dejándole la entrada libre. Como el delincuente tiene apuro, no va a tratar de arrastrar a la persona hacia adentro, sino que va a entrar al auto para abandonar el lugar cuanto antes.